El vino argentino y las señales para tentar a los jóvenes

Los bodegueros hace años estudian y trabajan para adaptar al vino a las nuevas tendencias. Frisantes y espumantes marcan el camino a seguir.


Noche de presentación del vino DaDá, de Finca Las Moras.

El consumo de vinos en el interior del país tuvo una serie de buenas noticias relacionadas con el consumo, luego de que durante varios años los bodegueros se enfrentaran a la necesidad de adaptar sus productos para aumentar los despachos.

Es que, los últimos indicadores estimaron que el consumo creció en enero 1,40 por ciento comparando el mismo mes en 2012. Pero hubo un dato que sí es tomado como un indicador importante para que el mercado interno tienda a estabilizarse para volver a crecer: analizando el segmento de los vinos comercializados en Tetra Brick y en botellas más accesibles el crecimiento fue de entre un siete y un ocho por ciento.

Sobre estos números, Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA) y miembro del Consejo de Administración del Fondo Vitivinícola Mendoza, “Observando el crecimiento en los tetras y en esas botellas más baratas hemos observado que hay una marcada ruptura a la tendencia. Para nosotros ese indicador es importante porque es acumulativo”, analizó.

Ser sano, sentirse joven, junto al poder del vino

Poniendo el foco en los jóvenes, Villanueva admitió que “si bien hemos visto que traccionan en ese segmento de consumidores los frisantes y los espumantes es también verdad que eso no es un elemento que vaya a influenciar fuertemente en los volúmenes. Pero sí es como una cabecera de playa porque de alguna manera es vino blanco. Porque compite en la noche. Porque tanto frisantes como espumantes dan la batalla cultural con los jóvenes y eso para nosotros tiene un valor simbólico muy importante. Eso marca el camino a la innovación que a la larga se pueda transformar en una señal para que miremos con más seriedad ese nicho”.

“No digo que vayamos a producir espumantes o frisantes para todos los niveles. Pero sí esos gustos están marcando una tendencia a los productos refrescantes, al uso del anhídrido carbónico, a los productos más estructurados. Sin lugar a dudas es una muy buena señal”, marcó.

El nuevo consumidor necesita menos reglas

Analizando de lleno a las nuevas generaciones de consumidores de vinos en el mundo, Villanueva, apuntó que “está necesitando menos reglas. Creo que en la industria nos equivocamos en el pasado al sobreactuar sobre algunos aspectos relacionados al elitismo, el glamour del vino. Al vino se le pusieron en ese entonces tantas reglas enológicas que al final había que ser un experto. Es como que para poder comprar un auto tenés que saber cómo funciona la inyección electrónica. Eso restringió el consumo del vino y por eso las otras bebidas subieron en su consumo”, repasó.

Del otro lado del charco, el hombre reflexionó que “mientras tanto otras marcas optaron por la libertad, el encuentro, por hacerlo más sencillo al vino para quien no lo conocía o entendía. Un diario local publicó la expresión del presidente de los sommeliers de argentina quien se esperanzó en que un buen día se pueda promocionar la pizza con vino”, señaló.

Por ello es que remarcó que “evidentemente el consumidor joven es un consumidor más desestructurado, que requiere menos reglas y en ese sentido ya hay bodegas que están actuando. Sino miren, por ejemplo, la publicidad de Finca las Moras, con su nuevo vino DaDá. Esto no quiere decir que la tradición deba desaparecer sino que el nuevo consumidor necesita de más innovación, de nuevos envases, de nuevos productos, y de un mensaje más desestructurado y más libre donde él sea el que decida”, amplió.

Cuando la tradición se enfrentó a la innovación

Hace unos 10 años, la industria vinaria nacional se enfrascó en romper con los moldes para develar lo que querían los jóvenes a la hora de pensar en vinos. Por esos días parte del sector contrató al experto en marketing Alberto Wilensky, quien con sus consejos armó toda una polémica con lo que aconsejó a los bodegueros.

Basado en esa experiencia, Villanueva, recordó: “Cuando se planteó el utilizar en la industria los términos Vino Rojo y Vino Blanco fueron muy duras las críticas de parte de los tradicionalistas del vino argentino. Sobre todo por la estética que proponía el plan de Wilensky. Esa publicidad, vista a los 10 años, ahora nos damos cuenta que marcó una idea de que el consumidor está buscando productos distintos. En aquel momento eso fue visto como un sacrilegio y ahora es más una tendencia. Los mercados no son fatalistas, hay que saber trabajarlos y la gran deuda, luego de 20 años de silencio comunicacional se ve lo que están haciendo muchas bodegas. Hoy el que hace una gran diferencia es el que invierte en publicidad de las marcas y no precisamente en revistas especializadas, sino en medios masivos”, cerró.

Oficial: la cosecha de uvas en el país crece 18% respecto a 2012

En el Ajuste del Pronóstico de Producción de Uvas 2013, el INV proyecta una cosecha a nivel país 18% superior a la de 2012.
El Instituto Nacional de Vitivinicultura dio a conocer el informe sobre el Ajuste del Pronóstico de la Producción de Uvas 2013.

Esta es la segunda etapa de evaluación y se realizó en las regiones productoras de vid de todo el país, estima para la República Argentina una cosecha de 26.600.000 quintales de uva lo que representa un aumento del 18% con respecto a la Vendimia 2012.

Para la provincia de Mendoza, se espera una producción de 18.110.000 quintales lo que significa un crecimiento del 22% con respecto a la cosecha 2012.

Para la provincia de San Juan el INV estima una producción de 7.011.000 quintales de uva lo que significa un incremento del 16%.

El informe destaca que la buena sanidad de los viñedos y aporta datos sobre los elementos que afectaron a la presente cosecha que son:

Granizo: afectó a departamentos de la provincia de Mendoza  (San Martín, Junín, Lavalle, Luján y San Rafael entre los de mayor incidencia), provincia de San Juan (Sarmiento), y en las provincias de La Rioja y Catamarca, con distintos grados de daños.

Altas temperaturas: se produjeron olas de calor importantes en San Juan (se sumó el viento Zonda), La Rioja y Catamarca. En estas dos provincias se sumó un significativo déficit hídrico.

Deshidratación: en algunas variedades de alta calidad se empiezan a ver síntomas (sobremanera en San Juan) La demora en su cosecha puede ocasionar una disminución de peso en el fruto.

Además de Mendoza y San Juan, se informan los datos de producción para las provincias de La Rioja, Salta, Catamarca, Córdoba, Río Negro y Neuquén.

El vino, candidato a ser considerado Patrimonio de la Humanidad

La Cultura del Vino, futura candidata para ser declarada Patrimonio de la Humanidad, marca el inicio de las Jornadas Europeas de Patrimonio (JEP) en el Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco.

  • Por invitación del Consejo de Europa y la Comisión Europea, el 15 de septiembre se inauguró, en el Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco, las Jornadas Europeas de Patrimonio, que se desarrollarán en 50 Estados signatarios del Convenio Cultural Europeo.
  • Al acto de apertura han acudido, entre otras autoridades nacionales e internacionales, el Sr. Don Fernando Benzo, Subsecretario del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte; el Sr. Don Pedro Sanz, Presidente de La Rioja; el Sr. Andreas D. Mavroyiannis, Ministro Adjunto al Presidente para Asuntos Europeos, República de Chipre; la Sra. Doña Consuelo Vázquez, Secretaria General de la Comisión Española de la UNESCO en España); y D. Santiago Vivanco, Director de la Fundación y del Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco.
  • Este encuentro, que por primera vez reconoce explícitamente la importancia de la Cultura del Vino para la humanidad ha celebrado, además de encuentros privados, actividades abiertas al público: entre ellas, la inauguración de dos murales, inspirados en el vino, realizados por los artistas Carlos Corres y Carlos López Garrido; danzas tradicionales o un espectáculo pirotécnico.

La inauguración de las Jornadas Europeas de Patrimonio (JEP) por parte de diversas autoridades nacionales e internacionales, y Santiago Vivanco como anfitrión y director del Museo del Vino Dinastía Vivanco, referencia a nivel mundial, constituye el preámbulo a las miles de actividades que se desarrollarán a lo largo del otoño en Europa. Por primera vez en su historia, las Jornadas Europeas de Patrimonio (JEP), este año dedicadas al Paisaje y la Arquitectura Tradicional, se inician en un enclave único en el mundo.

Por primera vez desde que en 1991 se comenzaran a celebrar estas jornadas, se ha escogido un espacio dedicado al vino. Se reconoce así, de modo explícito, la creciente atención que el vino y su cultura despierta debido a la importancia de su contribución, desde tiempos inmemoriales, a la idiosincrasia europea y, por consiguiente, a la de la humanidad.

¿Qué son las Jornadas Europeas de Patrimonio?

Las Jornadas Europeas del Patrimonio (JEP) son una iniciativa cuyo objetivo es salvaguardar la riqueza y diversidad cultural europeas, a través de actividades encaminadas a concienciar y lograr el reconocimiento de este acervo por parte de la ciudadanía. Organizadas por el Consejo de Europa en colaboración con la Unión Europea, desde 1991 se celebran anualmente, durante el otoño, y en ellas participan los 50 Estados signatarios del Convenio Cultural Europeo. Exposiciones, conciertos, visitas gratuitas guiadas, actividades de puertas abiertas, rutas culturales, talleres y un sinfín de encuentros, convocan a cientos de miles de personas para celebrar este gran evento.

Se trata de un acontecimiento único de creciente relevancia que, año tras año, fomenta la comunicación intercultural y trata de sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de proteger las diferentes manifestaciones del patrimonio en el Viejo Continente que, por su propia naturaleza, están amenazadas. Asimismo, se pretende favorecer la tolerancia entre las naciones para que respeten identidades minoritarias al tiempo que se refuerza un sentimiento de comunidad.

A nivel local, las Jornadas Europeas del Patrimonio brindan visibilidad a los patrimonios materiales e inmateriales de diferentes regiones y demuestran su papel en el desarrollo sostenible de las mismas, vinculado a la economía, el empleo, el conocimiento y la cohesión social. Para ello es imprescindible la colaboración activa de instituciones públicas y privadas y, cómo no, de todos y cada uno de los ciudadanos. En España, el Instituto del Patrimonio Cultural, en colaboración con las Comunidades Autónomas, es el encargado de coordinar las diferentes actividades.

Este año 2012, las JEP están dedicadas al Paisaje y la Arquitectura Tradicional. Con ellas se pretende mostrar cómo la configuración de nuestro entorno y la intervención humana en el mismo forma también parte del patrimonio que es necesario preservar. Y es precisamente aquí donde la viticultura adquiere todo su sentido y significado, ya que ha jugado un papel preeminente desde los albores de la historia. La Rioja, al igual que otras comunidades españolas, había participado en años anteriores en las JEP, con actividades en la Escuela de Patrimonio Histórico de Nájera o en el Monasterio de Suso de San Millán de la Cogolla… pero nunca con una actividad con la relevancia que nos ocupa o como anfitriona del inicio de estas Jornadas Europeas de Patrimonio.

El Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco, referente mundial.

El Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco (Briones, La Rioja) fue declarado en 2007 por la UNESCO el mejor de los cinco continentes. El compromiso personal y profesional de su director Santiago Vivanco, y de la Familia Vivanco, por investigar y divulgar la Cultura del Vino, recuperar tradiciones y dar a conocer esta riqueza cultural, han favorecido esta ocasión única, y sin precedentes, para reivindicar el papel del vino en la sociedad, la economía, las diferentes manifestaciones artísticas… Una herencia en la que Europa, y en concreto nuestro país, adquiere un indudable protagonismo.

La elección ha estado propiciada en gran medida por la asociación ACTE (Association for Culture and Tourism Exchange) cuya presidencia ostenta Santiago Vivanco desde abril de 2012.

La Cultura del Vino, Patrimonio de la Humanidad

Como preámbulo a la inauguración de las Jornadas Europeas de Patrimonio, ayer 14 de septiembre se celebró un encuentro de ACTE (Association for Culture and Tourism Exchange), con el objetivo de presentar un Mapa de Museos del Vino. Además, el objetivo a largo plazo de estas sesiones es que, a instancias de ACTE, la Cultura del Vino sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Para ello ya se han dado los primeros pasos, gracias a la interrelación entre los diferentes museos del vino, embajadas, entidades y organismos, que se irán ampliando al resto de continentes. Todos los esfuerzos de la asociación y de su presidente, Santiago Vivanco, están dirigidos a presentar toda la documentación necesaria a finales de 2012 o en los primeros meses de 2013.

Sobre Dinastía Vivanco

Dinastía Vivanco está formada por Bodegas Dinastía Vivanco (vinos de Rioja), gestionada por Rafael Vivanco, enólogo que cursó sus estudios en Burdeos, por el Museo de la Cultura del Vino y por la Fundación Dinastía Vivanco (ambos liderados por Santiago Vivanco).

Pedro Vivanco, tercera generación de esta familia bodeguera y gran impulsor del proyecto, comienza a adquirir en los años 70 las primeras piezas museográficas, de toda índole, así como libros de diversas épocas y temática enológica. Hoy en día podemos hablar de una colección sin precedentes, que son el alma del Museo de la Cultura del Vino, referente mundial, y del Centro de Documentación del Vino Dinastía Vivanco. Entender esta colección privada supone conocer la tradición enológica de la familia Vivanco, que se remonta al año 1915. La pasión por el vino y el espíritu emprendedor siguen intactos década tras década y, ya en la tercera generación, se transforma en un deseo filántropo de dar a conocer todo lo que el vino simboliza, no sólo en el seno de esta familia bodeguera, sino en el arte y la cultura.

Bodegas Dinastía Vivanco

La familia Vivanco impulsó una nueva y moderna bodega que supone un referente en innovación enológica para la elaboración de vinos de calidad. La bodega se ha diseñado para maximizar en sus vinos el carácter natural y único de sus diferentes pagos y variedades. Bajo la dirección técnica de Rafael Vivanco, se elabora una gama de vinos modernos, atrevidos y con personalidad, que resume el carácter emprendedor e innovador de Bodegas Dinastía Vivanco.

Museo de la Cultura del Vino

El Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco es un lugar privilegiado por sus variadas colecciones, su moderna arquitectura, su ubicación en el corazón de La Rioja Alta, en España, y unas vistas que limitan con la azulada Sierra de Cantabria y la ciudad medieval de Briones. Inaugurado en el año 2004 por S.M. el Rey Don Juan Carlos, este Museo es uno de los más importantes del mundo gracias a una colección única vinculada al arte, la arqueología y la etnografía. Convertido en el principal atractivo turístico de La Rioja, este Museo ha recibido, entre otros reconocimientos, el primer premio al mejor proyecto enoturístico internacional, galardón otorgado en 2004 por The Global Network of Great Wine Capitals, en Melbourne, Australia. Así mismo, la Organización Mundial del Turismo otorgó en 2007 el Premio Especial del Jurado y ese mismo año la UNESCO lo declaró el mejor Museo de la Cultura del Vino a nivel mundial.

La Fundación Dinastía Vivanco

Íntimamente ligada a la Bodega, se ha creado, desde el más profundo amor al vino, la Fundación Dinastía Vivanco, cuya finalidad es investigar y difundir las prácticas de viticultura y enología, así como la rica herencia histórica y cultural que el vino ha generado a lo largo de los siglos. Cabe destacar que la Fundación ha creado un órgano de apoyo y asesoramiento, el Consejo General de Altos Patronos, que está integrado por destacadas personalidades de ámbitos tan diversos como la salud, la cultura, el arte, la gastronomía, la enología, la viticultura, la historia o la comunicación. Montserrat Caballé, Carmen Iglesias, Víctor García de la Concha, Valentín Fuster, Antonio López, André Tchernia y Ferrán Adriá, son los patronos de la Fundación Dinastía Vivanco

El INV quiere controlar a las sidras y a derivados del vino como el vermouth

El presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Guillermo García, quien ayer dio a conocer los últimos datos de la reciente cosecha de uvas de Argentina, hoy -desde Buenos Aires- confirmó que quiere controlar la fabricación de derivados del vino, como el vermoth e ir más lejos todavía: fiscalizar la elaboración de sidras. Sería a través de la modificación de la Ley de Vinos.

El ministro de Producción de San Juan, Marcelo Alós, Guillermo García, titular del INV y el ministro de Producción de Mendoza, Marcelo Barg.

En el Instituto Nacional de Vitivinicultura se realizó la reunión entre las autoridades y las entidades que conforman la Comisión Asesora Técnica del sector privado. En el encuentro estuvieron presentes el ministro de Agroindustria de Mendoza, Marcelo Barg; el ministro de la Producción de San Juan, Marcelo Alós, el presidente del INV, CPN Guillermo García y representantes de las distintas entidades vitivinícolas.

Entre los temas que se trataron en la reunión se destacan los datos finales de cosecha 2012, grado alcohólico y modificación de la Ley de Vinos. El contador García calificó a la reunión como excelente porque “participaron casi todas las entidades y hubieron debates muy profundos”. También destacó que el encuentro “contó con la presencia de los ministros de la Producción de San Juan y de Agroindustria de Mendoza, lo que habla a las claras que continuamos trabajando bajo este concepto de región, desarrollando las políticas vitivinícolas en conjunto”.

El tema más importante de la reunión fue la cosecha 2012. Sobre este aspecto, el presidente del INV dijo que “la cifra final coincide prácticamente con la informada por el Organismo febrero, con sólo el 0,6% de diferencia en el total de la producción del país. Esto significa que el INV estuvo acertado en su pronóstico, fuimos prudentes en diciembre porque dijimos que estaba muy afectada la provincia de San Juan y el Este de Mendoza. En el país hemos tenido un año donde la naturaleza ha afectado 6 millones de quintales, pero esto nos ayuda a enfrentar el próximo año un poco más tranquilo, en cuanto a los precios”.

Con respecto al grado alcohólico, García enfatizó que para su determinación “hemos analizado la totalidad de la producción, más de 22 millones de quintales. Tanto en vinos blancos, como en tintos, hemos controlado, mediante análisis, el 85% de las existencias, en Mendoza. En el caso de San Juan el 95%, de los vinos viejos y vinos nuevos”

En este sentido, el titular del Organismo aseguró que “este año se unifica el grado alcohólico, para vinos blancos y vinos de color, en 12,90 % v/v, para Mendoza y San Juan. Es decir, este año vamos a tener un grado único. La fecha de liberación de vinos va ser el 1 de junio. También aprovecho para dar la noticia de hoy, ya que hemos llegado a las 150.000 toneladas de elaboración de mosto, con más del 21% de elaboración en Mendoza y más del 52% en San Juan, lo cual representa el promedio de casi el 30%, tal lo acordado entre las provincias.

Otro tema tratado en la reunión fue la modificación de la Ley de Vinos. “Se acordaron los distintos aspectos que contempla el proyecto que vamos a llevar al Poder Ejecutivo, con relación a la jurisdicción del INV en todos los productos que tengan origen vínico, por ejemplo el vermouth, los “frisantes”, la grapa, que hoy se encuentran bajo la órbita del Ministerio de Salud. En el caso de la sidra, consideramos importante aprovechar la estructura del INV para que sea fiscalizada por el Organismo”, destacó el contador García.

Otros temas contemplados en el proyecto es que sea incluida en la Ley la declaración del “Vino Argentino. Bebida Nacional”, hasta ahora reconocida por un decreto. También el proyecto considera un esquema de fiscalización más riguroso en términos de productos, de multa y de la posibilidad de ampliar la clausura.

Finalmente, con respecto a las “tintoreras”,  el titular del INV estimó que “hemos compartido con los ministros, elevar al Poder Ejecutivo un claro mensaje de la posición de las provincias y de las entidades, respaldado con informes del INTA y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo. Estas instituciones y las entidades coinciden que no hay que prohibir la implantación de la variedad Aspiran Bouche. Nosotros entendemos que alguna medida hay que tomar. Por lo tanto, en el proyecto dejaremos en claro las posiciones. En el sector público estamos muy preocupados con esta situación. En el sector privado coinciden que no se puede prohibir, al igual que el INTA y la Facultad de Ciencias Agrarias. Hemos acordado por vía reglamentaria, a través de la Comisión Asesora Técnica, de establecer porcentajes aceptables, en cuanto a presencia de la variedad Aspiran Bouchet. En aquellos valores que excedan los porcentajes deberán ser etiquetados o pagar las multas correspondientes. Los ministros nos han pedido que en la elevación quede claro que estamos frente a un problema muy grave”.

Hacen faltan nuevas uvas para preservar el vino

El futuro de la industria vitivinícola depende del desarrollo de nuevas variedades de uva, dicen los científicos. Y, esas variedades, pueden obtenerse con ayuda del mapa genético de las uvas.

Las enfermedades que afectan a las vides son una preocupación constante para los productores y es muy probable que se implementen nuevas regulaciones que limiten el uso de tratamientos químicos.
En Estados Unidos, los investigadores crearon los mapas genéticos de más de mil variedades de uva y confían que esta información sirva para desarrollar aquellas variedades más resistentes a las enfermedades.

Las distintas uvas de las que se obtiene el vino que nos gusta beber -merlot, chardonnay, semillon y riesling, entre otras- fueron desarrolladas a partir de una especie, la Vitis vinifera vinifera.

Se estima que ésta fue “domesticada” hace unos cinco mil años, en -o alrededor de- lo que hoy es Turquía.

Desde entonces, se ha convertido en el producto básico para la elaboración del vino en lugares tan lejanos como Australia, Chile, EE.UU. y Sudáfrica.

La Vinifera fue mejorada en cientos de variedades, pero las uvas siguen siendo parte de la misma especie, con la que se han hecho algunas hibridaciones entre diferentes variedades.

Restricciones al uso de fungicidas

Así como las uvas viajaron desde las costas de Europa hacia el resto del mundo, las enfermedades se trasladaron en dirección contraria.

El oídio, una enfermedad provocada por un hongo que afecta a una gran variedad de plantas, evolucionó en América del Norte.

Las uvas Vinífera no tienen una resistencia natural a esta enfermedad y, en Australia, por dar un ejemplo, la lucha contra u diseminación tiene un costo estimado de US$100 millones por año (monto que se gasta en proteger la cosecha con fungicidas).

El 70% de los fungicidas que se utilizan en la agricultura en EE.UU. están destinados a la protección de los viñedos.

Pero como la Unión Europea -que aún produce el 70% de los vinos del mundo- quiere mejorar el impacto ambiental del sector agrícola, está tratando de reducir el uso de estas sustancias químicas.

Una de las propuestas de la UE consiste en poner serias limitaciones al uso de estos productos en “cultivos no esenciales” a partir de 2013.

Para ahorrar tiempo y dinero

Científicos de varias instituciones han tratado de desarrollar nuevas variedades de uvas que son inmunes a las infecciones, ya sea a través de la hibridación con especies resistentes o manipulando los genes que hacen a las plantas susceptibles a las infecciones.

El problema es que los métodos de hibridación son costosos y trabajosos.

Primero, las plantas tienen que crecer durante tres o cuatro años hasta que den frutos.

Luego hay que hacer el vino, probarlo y evaluar si se puede hacer algo. Y, en caso de que se pueda, no hay garantía de que a la gente le vaya a gustar más que las variedades a las que está acostumbrada.

El equipo de investigadores de la Universidad de Stanford, en colaboración con científicos de la Universidad de Cornell, ambas en el Reino Unido, creó el mapa genético de más de 1000 variedades de uva, que vinculan la presencia de marcadores genéticos (secuencias de ADN) con características tales como la acidez, el contenido de azúcar o la resistencia a las enfermedades.

“Si conoces los marcadores genéticos asociados con estas características, los puedes transplantar cuando son semillas, mirar su ADN apenas aparecen las primeras hojas y decir, por ejemplo, ‘nos quedamos con estas cinco porque sabemos que sus perfiles genéticos están asociados con las características que nos interesan’”, le dijo a la BBC Sean Myles, autor principal del estudio.

“Esto permite ahorrar una enorme cantidad de tiempo y dinero”.

Si bien diversos factores comerciales han hecho de la producción vinícola una profesión conservadora, se deben hacer cambios, aseguró Myles.

“No podemos seguir usando las mismas variedades en los próximos mil años”, añadió.

La buena noticia es que a mayor experimentación, más variedad de vinos.

Fuente: BBC.

Tucumán pone su nombre en la Ruta del Vino

Además de un aporte al desarrollo de la actividad, que tiene gran futuro en Tucumán por producir vinos de alta gama, el acuerdo representa un fuerte impulso al turismo local, asegurando la presencia del Jardín de la República en las más importantes ferias del mundo, con un producto de excelencia. Hace algunos años, los vinos tucumanos vienen ganándose un espacio en el mercado nacional y mundial.

La provincia, representada por el presidente del Ente de Turismo Bernardo Racedo Aragón y el titular de la Cámara Tucumana de Bodegas y Viñedos, Alberto Guardia, firmó un convenio con la COVIAR y Bodegas de Argentina.Además de un aporte al desarrollo de la actividad, que tiene gran futuro en Tucumán por su capacidad para producir vinos de alta gama, el acuerdo representa un fuerte impulso al turismo local, asegurando la presencia del Jardín de la República en las más importantes ferias del mundo, con un producto de excelencia.

Desde hace algunos años, los vinos tucumanos vienen ganándose un merecido espacio en el mercado nacional y mundial, imponiendo las características que le otorga una situación geográfica y climática privilegiada, la de los valles Calchaquíes, ideales para la producción de vinos de alta gama. Y hoy la provincia dio un paso decisivo en ese avance, al suscribir un convenio con Bodegas de Argentina, la cámara empresaria que nuclea a la mayoría de las principales bodegas del país, mediante el cual el Jardín de la República se incorporará a “La Ruta del Vino”.

El acuerdo fue suscripto tanto por la parte pública provincial, representada por el presidente del Ente Autárquico Tucumán Turismo (EATT), Bernardo Racedo Aragón, como por el sector privado, que contó con la presencia de Alberto Guardia, titular de la recientemente creada Cámara de Bodegas y Viñedos de Tucumán, entidad integrante de la Federación Económica de Tucumán (FET). Del otro lado estuvieron AngelVespa, presidente de Bodegas de Argentina, y Lorenzo Osvaldo Capace, máxima autoridad de la Corporación Vitivinícola Argentina. La firma del documento tuvo como marco el Congreso Internacional de Turismo del Vino, que se desarrolla en la universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza.

Respecto de la importancia de este convenio para Tucumán, Racedo Aragón consideró que excede largamente lo estrictamente turístico, por cuanto implica un fuerte impulso al sector productivo, ya que las entidades empresarias nacionales cuentan con fondos que se destinarán al desarrollo de una actividad que bien puede tener a la provincia como líder, considerando las condiciones de producción que se dan en la zona de influencia. En ese sentido destacó la importancia de que el sector privado se una a la parte pública en la firma de este acuerdo, reafirmando lo que ya se esbozó cuando el ministro de la Producción Jorge Feijóo participó del primer encuentro que sostuvieron días atrás los integrantes de la Cámara de Bodegas y Viñedos de Tucumán con la COVIAR.

“Hoy Tucumán ya es un productor de vinos de primer nivel, con el apoyo del Estado y el aporte de las entidades empresarias nacionales, que cuentan con fondos provistos por el Banco Interamericano de Desarrollo, podemos optimizar la calidad a la vez que se incrementa la producción”, agregó el funcionario, quien también preside el Consejo Federal de Turismo (CFT).

Consultado respecto al rol que jugará esta actividad en el desarrollo de la vitivinicultura tucumana, Racedo Aragón explicó que el papel del turismo tiene mucho que ver con la parte final de la cadena de valor agregado del producto, que es la comercialización. “Formar parte de la Ruta del Vino implica integrar un producto turístico de gran importancia. Cada vez que en una feria internacional se ofrezca a los operadores turísticos de todo el mundo un recorrido por lo mejor de la producción vitivinícola argentina, se ofrecerá a Tucumán. Los vinos de nuestros valles serán degustados por los paladares más exigentes en congresos alrededor del globo. Es en definitiva el ideal de cooperación entre lo público y lo privado para lograr el desarrollo de un sector que sin dudas, llegará a ser muy importante para la economía provincial”, sentenció.

COVIAR es una institución público-privada, compuesta por 21 entidades de distinta índole, desde cooperativas hasta Gobiernos provinciales, vinculadas con la producción vitivinícola argentina. Una de esas entidades es Bodegas de Argentina, conformada en 2001 como resultado de la fusión del Centro de Bodegueros de Mendoza y la Asociación Vitivinícola Argentina, agrupando a más de 240 bodegas en todo el país, que producen el 65 por ciento del vino que se consume en Argentina, el 85 por ciento de los premium y superpremium y son responsables del 90 por ciento de la exportación nacional de vinos.

“Estas entidades son las que impulsaron la declaración del vino como Bebida Nacional, medida con que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dio un impulso decisivo al desarrollo de la producción y, junto con ella, a una de las actividades que más estrechamente vinculada está con la imagen del producto como símbolo de argentinidad: el Turismo”, finalizó Racedo Aragón

Alcohol no ayuda a olvidar

“Nuestro subconsciente aprende y recuerda también, y el alcohol aumenta nuestra capacidad de aprender a este nivel”, explicó el neurobiólogo Hitoshi Morikawa.

Un estudio del Centro Waggoner para la investigación del Alcohol y las Adicciones de la Universidad de Texas (EE.UU.), concluyó que beber alcohol estimula áreas de nuestro cerebro implicadas en el aprendizaje y la memoria.

Según publica el neurobiólogo Hitoshi Morikawa en la revista Journal of Neuroscience, el alcohol “reduce nuestra capacidad consciente para recordar información como el nombre un amigo, la definición de una palabra o dónde aparcamos el coche; pero nuestro subconsciente aprende y recuerda también, y el alcohol aumenta nuestra capacidad de aprender a este nivel”.

En sus experimentos, Morikawa comprobó que la exposición repetida al etanol aumenta la plasticidad sináptica de las neuronas en un área clave del cerebro para la memoria.

De hecho, cada vez es más evidente que la adicción al alcohol y las drogas podría considerarse un trastorno de la memoria y el aprendizaje. De acuerdo con Morikawa, los alcohólicos no son adictos a la experiencia de placer que obtienen bebiendo, sino al contexto psicológico, al comportamiento y al entorno que rodea el consumo de alcohol. Y eso les empuja a repetir.

“Solemos pensar en la dopamina como un neurotransmisor de la felicidad, pero en realidad es un neurotransmisor ligado al aprendizaje”, agregó el neurocientífico.

“Su principal efecto consiste en fortalecer las sinapsis que están activas mientras se libera”, añade. Según Morikawa, cuando tomamos alcohol se estimula el sistema dopminérgico, que “le dice a nuestro cerebro que lo que está haciendo en ese momento es gratificante, que debe ser recordado y repetido”.

Por eso, “cuanto más frecuentemente hagamos estas cosas a la vez que bebemos alcohol más dopamina se libera, y más adictivo se vuelve el conjunto de experiencias y que rodean al consumo de esta droga”, concluye el investigador.

Vino argentino, un buen vino: reconocidos artistas filman comercial

Artistas Argentinos
Artistas Argentinos en la publicidad genérica

ARGENTINO, UN BUEN VINO, busca resaltar los valores de “argentinidad” y “alegría” que son propios de esta noble bebida y posicionar a todos los vinos en situaciones de consumo habituales, cotidianas y placenteras, atendiendo a las aspiraciones, valores y motivaciones de los diferentes grupos sociales.

Estos objetivos se vieron plasmados con claridad en el día de ayer, durante la filmación de la nueva campaña genérica, denominada “SALUD!” que realizaron las agencias La Comunidad -encargada de la estrategia creativa- y La Brújula –al frente de la dirección general- de Ariel Hassan.

Una animada charla entre el Chaqueño Palavecino y La Bersuit, las sonrisas de las damas del rock Hilda Lizarazu y Fabiana Cantilo, el abrazo del Negro Rada con Javier Malosetti anunciaban que la mecha estaba encendida. Es que el Vino Argentino logró reunir a estos artistas y muchos otros: la sensualidad tanguera de Adriana Varela junto a la fuerza de Soledad, la simpatía de Pablo Lescano y el talento de Alejandro Lerner, Baglietto cantando “Naranjo en Flor” junto a Leopoldo Federico al bandoneón, o una zapada con el Chango Spasiuk, Kevin Johansen, Bersuit y el Chaqueño. Todo esto pasó en el rodaje de “Salud!”, la nueva pieza que hablará de todos los vinos argentinos.

El gran anfitrión del día fue Lalo Mir y la producción musical y arreglos estuvo a cargo de Lito Vitale. Este gran brindis contó también con la presencia de El Bahiano, Gillespie, Fernando Samalea, Juan De Benedictis, Daniel Dizzy, Georgina y Beto Hassan.

El vino y la música fueron las grandes estrellas a lo largo de toda la filmación. El vino a través de sus variedades y colores; la música a través de estos grandes artistas que espontáneamente y sin distinciones se unieron para zapar zambas, chacareras y tangos entre escena y escena. El cierre de la jornada marcó un momento único e histórico: una gran mesa, diversa, colorida, unida y alegre, y un gran “Salud!” para celebrar este inolvidable encuentro.

Coordinada por el Fondo Vitivinícola Mendoza en el marco del Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020, la campaña genérica de Vino Argentino, Un Buen Vino, demostró por quinto año consecutivo que el vino, declarado Bebida Nacional, es parte de la identidad y la cultura de los argentinos.

Sobre el Fondo Vitivinícola Mendoza

Es un organismo público no estatal dedicado específicamente a la promoción del consumo de vinos en el país. Fue creado en 1994 (por Ley Provincial 6216) y en él participan entidades vitivinícolas del sector privado y el Gobierno de la Provincia de Mendoza.

Su Misión es “Promover el consumo del vino en Argentina, la difusión de su cultura y el crecimiento de la actividad a través de estrategias y acciones de comunicación”.

Su política de promoción se basa en una fuerte apuesta a la calidad de los vinos argentinos. De la mano de la comunicación genérica, lleva adelante acciones transversales que procuran aportar beneficios a todos los productos que integran la categoría Vino. En este sentido, se diseñan y ponen en marcha campañas publicitarias multimediales que buscan posicionar al vino en la mente de los consumidores argentinos asignándoles atributos positivos que favorezcan la identificación del producto.

Además, provee datos sobre la industria a instituciones, productores, bodegas y medios de comunicación. Organiza y financia eventos de trascendencia turística, cultural, social y económica de interés para la vitivinicultura.

Qué es la publicidad genérica

La publicidad genérica busca favorecer a un tipo o categoría de producto o servicio, con la particularidad de que no aparecen marcas o nombres de ninguna empresa.

En este caso en particular, todos los actores de la industria vitivinícola se unen para aumentar la demanda total del vino en el mercado interno y en consecuencia, ayudar a su propio crecimiento.

Esta particular forma de hacer publicidad apela a la educación y a la formación de una opinión como método para promocionar un producto genérico. A su vez, se combina con los efectos de las publicidades que realizan las diferentes marcas de una categoría.

La comunicación genérica no remite los mismos beneficios que la publicidad de las marcas, ni puede remplazarla. Por el contrario, funcionan de manera más efectiva cuando ambas operan complementariamente.

La comunicación genérica trabaja sobre los atributos comunes a todos los productos de la categoría que desea comunicar, con lo cual puede otorgar beneficios a todas las marcas.

A nivel global, este tipo de publicidad es muy utilizada en productos agrícolas y se conocen antecedentes y experiencias para la leche, los jugos naturales de frutas, el queso, la manzana, el huevo, además del vino

La campaña genérica “Un vino, mil charlas” ganó el premio Lápiz de Bronce

Un prestigioso jurado reunido por la editoria Dossier otorgó el premio Lápiz de Bronce a la campaña del Vino Argentino que coordina el Fondo Vitivinícola Mendoza y que tiene por objetivo promover el consumo genérico de esta bebida en el mercado interno. La campaña fue reconocida como uno de las mejores activaciones en relaciones públicas para Internet y Televisión, según destaca entre los fundamentos del premio.

El caso “Un vino, mil charlas”, de la campaña genérica “Vino Argentino” que lleva adelante Fondo Vitivinícola, fue distinguido con el Lápiz de Bronce, un premio referencial en el ámbito de la publicidad y el marketing.

Profesionales del área de Relaciones Institucionales de empresas de todo el país y líderes de consultoras de Relaciones Públicas, eligieron esta campaña creada por la agencia BBDO para los vinos argentitos como una de las mejores activaciones de relaciones públicas para Internet y televisión. La editorial Dossier, fundada por Jerry Goldemberg, se encargó de reunir como todos los años al prestigioso jurado.

La campaña genérica que busca promover el consumo de vino argentino en nuestro país, generó en 2010 la publicidad “Un vino, mil charlas”; como parte de la estrategia, el Fondo Vitivínicola creó un sitio en el que la gente podía generar sus propios comerciales y fue así que en pocos días, más de 10.000 usuarios crearon sus propias charlas en torno al vino.

“Las repercusiones de la campaña “Un vino, mil charlas” fueron muy buenas mientras la campaña estuvo en los medios y en internet. En televisión, fue una pieza definitivamente diferente. En Internet nos sorprendió la respuesta especialmente del público más joven que se enganchó con la idea de hacer sus propios comerciales, de subtitular el video y también aparecieron foros de publicidad que debatieron sobre el comercial, además de los miles de seguidores en Twitter y Facebook. Toda una viralización inesperada pero muy positiva. Definitivamente, la campaña ayudó a darle más visibilidad al vino y traccionó en la recuperación del consumo del vino”, comentó José Luis Lanzarini, presidente del Fondo Vitivinícola Mendoza.

“Un vino, mil charlas” se posicionó positivamente en redes sociales como Facebook, Twitter y YouTube y a través de la interacción, principalmente con jóvenes, el vino se unió a atributos como el encuentro que genera cada vino, la relación de esta bebida con nuestra cultura y con la argentinidad.

Carlos Pérez, director de BBDO Argentina aseguró que “el vino es la única bebida alcohólica que tiene la capacidad de generar mil charlas cuando reúne a la gente. Otras, generan euforia y gritos, pero el vino invita a compartir y a conversar”.

La campaña “Un vino, mil charlas” generó 4 versiones diferentes para TV; 70 versiones diferentes enviadas a periodistas especializados; 100 versiones compartidas vía Twitter y YouTube; 300.000 visitas a la web Unvinomilcharlas.com; más de 10.000 nuevas versiones del comercial ralizadas por la gente (se convirtió en el caso de User generated Content más importante de Argentina); por día se generaron 70 nuevas versiones y 65 horas por día de conversaciones sobre el vino; en Twitter, “Un vino, mil charlas” llegó a ser Topic trendy apenas apareció en esta red. Conclusión: el vino se convirtió en un gran tema de conversación.

Los otros premiados
La activación de PR para el lanzamiento de la aplicación Twitter para Blackberry fue elegida como el Lápiz de Oro 2010 de RRPP. El Lápiz de Plata fue para Latitud 33 y Feedback PR, y el segundo Lápiz de Bronce fue para Berocca y Ver y Comunicar.

Vino: sacrificio y ceremonias

La ofrenda de los productos de la tierra a la divinidad se consideró siempre como el medio más seguro para obtener sus gracias.

Desde que el vino se convirtió en el producto de oferta más común la libación acompañó todos los actos del culto antiguo y los sacrificios cruentos o incruentos, presenciando los actos más importantes de la vida de los humanos, animó fiestas y ceremonias.

Después del banquete, los huéspedes, sobre todo de los banquetes romanos, se entretenían hasta muy tarde en el simposio, donde conversaban, recitaban versos, filosofaban, bailaban y hasta se emborrachaban.

Cualquiera que fuese la finalidad del simposio, seria u orgiástica, en su preparación debían tenerse en cuenta numerosas normas. Además de las ya recordadas referentes a la técnica vitivinícola, las vides con las que se elaboraba el vino “capaz de permitir un brindis con los dioses”, no debían haber sido tocadas por el rayo ni haber servido para un ahorcado.

Leyendas romanas y griegas

“Vino, Baño y Venus desgastan el cuerpo pero son la verdadera vida”, rezaba un proverbio tan antiguo como los placeres que invoca. Y es que el vino forma un todo con el hombre y con la historia de la cultura por la poderosa y sostenida fascinación que ha ejercido en cada uno de los actos cotidianos a lo largo de los siglos.

El vino también era una bebida divina para los antiguos fenicios, los griegos y los romanos. Dionisio y su homólogo romano, Baco, eran grandes amantes del vino. Y el

vino fue también un aspecto intrínseco en ceremonias religiosas y paganas del mundo antiguo.Los dioses del vino eran muy venerados por sus poderes embriagadores y afrodisíacos. Homero describió algunos de los vinos cultivados en el norte de Grecia con uva moscatel como “dulces como la miel” Se organizaban fiestas y orgías en honor a los Dioses, en las que abundaba el vino, los manjares y los placeres sexuales. El vino se asociaba en el mundo clásico con el amor y el disfrute carnal, pero también con la tranquilidad, el descanso y el alivio.
Su creación está rodeada de leyendas, una de las leyendas griegas le atribuye a Dionisos la idea de cultivar la vid y extraer de ella el vino, conquistó Asia hasta la India con un ejército de músicos y bailarines que danzaban y ofrecían vino… se puede interpretar como una alegoría mitológica del poder cultural del vino.; otra dice que fue descubierta por el pastor Estafilo que encontró a una de sus cabras comiendo los frutos de una planta, tomó los frutos y se los llevo a su amo, Oinos, quién al colocarlos en un cuenco, extraerles el jugo y beberlo comprobó que se regocijaba cada vez que lo tomaba.
Cuenta la leyenda persa que de las semillas que un ave dejó caer a los pies del rey Djemchid nacieron plantas que dieron abundantes frutos y que al beber su favorita el oscuro jugo fermentado de estos frutos se durmió profundamente y al despertar se sintió curado y feliz. Entonces el rey nombró al vino Darou é Shah (“el remedio del rey”). Cuando su descendiente Cambises fundó Persépolis los viticultores plantaron viñas alrededor de la ciudad dando origen al célebre vino de Shiraz, ciudad próxima a Persépolis.
También los romanos demostraron un gran interés por la calidad del vino y por definir cuáles eran los mejores viñedos. Vemos aquí un origen de la asociación clima + terreno tan usual en los cánones de calidad para el vino en el Viejo Mundo.

Expansión del Viejo Mundo al Nuevo Mundo…
Tras la conquista romana el cultivo de la vid se generalizó en todo el territorio del Imperio y la fabricación de vinos se convirtió en una fuente de riqueza especialmente en la Galia Narbonnaise (sur de Francia), en el Gaillac, en el Este francés y en el Hermitage, sobre el Ródano, convirtiéndose las Galias en el centro del intercambio y la venta de vinos hacia todas las zonas europeas.

Después de la caída del Imperio Romano, en Europa el desarrollo de la viticultura y de la enología corrieron a cargo de los monjes cristianos, que pusieron mucho empeño en mejorar todos los sistemas de elaboración de vino, aprovechando para ello los viñedos heredados de los romanos. No es casualidad que las regiones con mayor tradición vinícola en Europa, suelen ser también las que tenían mayor concentración de monasterios y enclaves religiosos.

Podemos ver también hoy como muchas bodegas (algunas de ellas muy recientes) recurren a nombres latinos para sus vinos, o rehabilitan o usan comercialmente antiguos edificios, monasterios o abadías, ubicados entre sus viñedos.

Francia, Italia y España son los grandes productores y exportadores de vino desde el Medievo. Para el hombre medieval el vino era un producto de consumo habitual y hasta necesario, ya fuere como aporte calórico, ya fuere como para que su grado alcohólico ayudara a conservar y a eliminar algunas bacterias.

Se atribuye a Pierre Pérignon el hecho de haber introducido el vino en las primeras botellas con corcho, pero fue en esta época cuando hubo grandes plagas de filoxeras que atacaron a los viñedos y dejaron a Europa sin apenas producción.

A partir de 1863, la viticultura europea fue devastada por la filoxera, que mata las vides atacando sus raíces. La plaga tuvo su origen en América, y fue en América también donde surgió la solución a partir de 1880: el injerto de variedades europeas de vitis vinífera sobre raíces nativas de América, resistentes a la filoxera.

También La champaña fue descubierta en la edad del renacimiento por el equipo de la abadía del monje Don Perignon pues se había dado una clase de los llamados “vinos locos”, que se volvían muy burbujeantes en el vaso. Pero los monjes; al no conseguir que las burbujas desaparezcan por la fermentación espontánea en la botella a pesar de todos sus intentos dejaron de tratar de eliminar las burbujas y así nació este vino tan preciado y costoso.

En el siglo V ya se conocían distintos tipos de uvas y con ellas hacían los vinos blancos, tintos o dulces.

Ya en el siglo XIX, el vino sufría alteraciones y se fermentaba causando grandes pérdidas. Los vinos de una misma producción, guardados en toneles iguales, envejecían de distinta forma.

Hasta que Pasteur, en 1859, descubrió en un tonel que estaba recubierto de pintura, que el aire no penetraba en él y el vino necesita del aire para fermentar adecuadamente.

Se sabía desde tiempos remotos que algunos vinos son buenos para beberlos recién fermentados, otros ganan extraordinariamente con los años dentro de un tonel de roble. De allí la importancia de poner en marcha una serie de estudios y observaciones del comportamiento de los vinos para llegar a obtener los mejores resultados